Fallece Felipe Cazals, maestro de cine mexicano

El pasado sábado, 16 de octubre, se reportó el fallecimiento del director, guionista y productor de cine mexicano, Felipe Cazals. Fue durante la últimas horas de la noche cuando la noticia se difundió luego de que el comité organizador de Guanajuato Films Fest fuera el primero en dar su pésame. El suceso generó conmoción en las redes sociales, y tanto cinéfilos como miembros del gremio y asociaciones cinematográficas presentaron sus condolencias ante el deceso del cineasta, uno de los más importantes del cine nacional contemporáneo.

Felipe Cazals nació el 28 de julio de 1937. Se sabe que desde pequeño, gustaba del cine, y que este amor por el séptimo arte creció exponencialmente, al grado de que, tras iniciar su carrera en Medicina, decidió abandonarla para dedicar su vida a la películas. La convicción del joven Cazals lo motivó a trasladarse a París y solicitar una beca para estudiar en el Instituto de Altos Estudios de Cinematografía.

A su regreso a México, un entusiasta Felipe se une a las filas de La hora de Bellas Artes, donde produce sus primeros cortometrajes. A finales de los años 60, forma un grupo junto a otros artistas, entre ellos, el renombrado Arturo Ripstein, con el objetivo de propulsar el cine experimental. De esta alianza surgen sus dos primeros documentales: Familiaridades y La Manzana de la Discordia.

El éxito del cineasta comenzó en la década de los 70, tras el estreno de Emiliano Zapata. Este proyecto contó con la participación del cantante Antonio Aguilar en el papel principal y, a la fecha, es uno de los más caros y espectaculares jamás producidos en México. Esta megaproducción tuvo una recepción favorable, pero era tan sólo el comienzo de la magna carrera del director, compuesta por más de 40 películas.

Cazals formó parte de una especie de segundo aire para el cine mexicano, que comenzó justamente en los años 70. Él, junto a otros cineastas, innovó la industria mediante provocativas propuestas narrativas. Estas nuevas historias, de una crudeza tremenda, tuvieron un gran impacto en las audiencias, que no estaban acostumbradas a un cine de tal naturaleza. Los melodramas del cine de oro de la primera mitad del siglo dieron paso a relatos realistas en los que había fuertes dosis de crítica y denuncia sociopolítica.

El director gozó una serie de circunstancias que, en sincronía, dieron un gran impulso a su carrera. El estímulo del Estado a la industria cinematográfica, el resurgimiento de la Academia Mexicana de las Artes y Ciencias Cinematográficas y la fundación de la Cineteca Nacional fueron factores que reavivaron la producción y exhibición de cine en el país. Aunque si algo benefició a la libertad creativa de Cazals, fue el desempeño de Rodolfo Echeverría como director del Banco Nacional Cinematográfico. Fue el hermano del presidente quien defendió siempre los valores artísticos por sobre los intereses del gobierno.

Felipe Cazals hereda a nuestra cultura una vasa filmografía que da cuenta de algunos episodios históricos de alto impacto. Sus historias, siempre con un alto contenido social, invitan a la reflexión, al cuestionamiento de la autoridad, y a la lucha contra la injusticia, la violencia y la impunidad. A continuación, te compartimos 3 de los mejores filmes del director, excelentes para iniciarte en su obra si no has visto ninguna de sus películas.

Canoa: memoria de un hecho vergonzoso (1975)

Ganadora del Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 1976. Retrata el linchamiento de un grupo de trabajadores universitarios a manos de pobladores de San Miguel Canoa, hecho verídico ocurrido en 1968.

Las Poquianchis (1976)

Relata el caso de tres hermanas conocidas como Las Poquianchis, quienes regentearon una red de prostitución en Guanajuato durante la década de los 50.

El Apando (1976)

Basada en la obra homónima de José Revueltas, narra la vida de Polonio, Albino y el Carajo, un grupo de drogadictos que conviven en una oscura celda del antiguo penal de Lecumberri. A través de sus experiencias, se saca a la luz el corrupto sistema que domina a la penitenciaria.

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