La FAO alerta sobre la grave sequía en Afganistán

Redacción. Eureka Medios. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) solicitó desde fines de agosto que se aumente la asistencia humanitaria debido a que Afganistán sigue estando seriamente afectado por una sequía; que será cada vez más grave y amenaza los medios de vida de más de siete millones de personas que dependen de la producción de cultivos o la ganadería.

De acuerdo a la FAO, hay 14 millones de afganos (uno de cada tres) que padecen inseguridad alimentaria grave y necesitan asistencia humanitaria urgente. Por lo cual, el director general de la Organización expresó:

“En este momento es fundamental prestar apoyo agrícola urgente para contrarrestar los efectos de la sequía y el empeoramiento de la situación en vastas zonas rurales de Afganistán en las próximas semanas y meses”, QU Dongyu.

La grave sequía que atraviesa Afganista, junto a las repercusiones económicas del Covid-10 y los desplazamientos generalizados; han azotados de manera impresionante a las comunidades rurales; particularmente a pastores y agricultores que son eje central de la economía del país.

Lo cual intensifica la presión sobre la producción de alimentos y los medios de vida agrícolas.

La FAO prevé prestar asistencia a 250,000 familias agrícolas vulnerables, equivalente a aproximadamente 1,5 millones de personas; para la próxima campaña del trigo de invierno. Esta siembra empieza a finales de septiembre y se prolonga hasta octubre en muchas zonas.

Si se cumplen las previsiones actuales, la cosecha será un 20% inferior a la de 2020 y un 15% inferior a la media. Todo a causa de la grave sequía, por lo que la temporada de siembra de trigo del próximo invierno será fundamental para prevenir que la seguridad alimentaria del país empeore. Con esto se pretende proteger los medios de vida agrícolas, que son el pilar básico de millones de personas en todo el país.

Según las previsiones de la FAO, la necesidad de cereales (principalmente trigo y harina), será un 28% superior a la del año pasado (3,6 millones de toneladas). De igual forma, los sistemas tradicionales de distribución de semillas por el gobierno quedaron gravemente afectados por la actual crisis; volviendo la situación particularmente complicada para los afganos agricultores.

Los pastores y propietarios de ganado también necesitan asistencia para contrarrestar los efectos de la sequía, pues la FAO estima que tres millones de animales están en riesgo. Esto conlleva a que se proteja al ganado de los pastores y los propietarios de ganado de todo el país.

En una evaluación, la FAO puso de manifiesto un porcentaje importante de pastores marginados, que se encuentran en una fase decisiva. Si no reciben ayuda pronto, tendrán que vender sus explotaciones ganaderas debido al aumento del precio del forraje y el pienso; además de tener que desplazarse a otros lugares para poder subsistir.

A causa de toda la situación que vive Afganistán, las perspectivas a largo plazo son muy poco esperanzadoras, apunta la FAO, pues tanto los agricultores como los pastores requieren de entre tres y cinco años para lograr recuperarse. Por tanto, si esta campaña de trigo no resulta buena, tendrá una repercusión catastrófica.

¿Qué hace la FAO?

En su comunicado de prensa, informaron que mantienen el objetivo de prestar asistencia a 3,5 millones de personas en el país en este 2021; todo en armonía con su Plan de respuesta humanitaria.

A causa de la labor preventiva que está desempeñando este año, la organización de las Naciones Unidas pudo generar una alerta sobre la sequía.

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