¿Qué onda con la seguridad?

Hace un par de semanas, volví a Xalapa un domingo después de las 10 de la noche del aeropuerto de Veracruz; en mi camino vi muchos autos particulares, detenidos por elementos de la Guardia Nacional, como venía yo manejando y soy medio pazguata, no alcancé a ver que es lo que ocurría, es decir si los estaban auxiliando o los estaban deteniendo, o de que iba el operativo, pero fueron demasiados vehículos los que vi, de trailers a lo largo de la carretera, mejor ni les cuento, me sentí parte del elenco de Transformers, pasando Cardel.

Me ha estado dando vueltas en la cabeza todo aquello y decidí hablar con Manelich Castilla Craviotto, aquel comisionado de la Policía Federal de México, que fue comisionado de la División de Gendarmería y Ministro Agregado de la Policía Federal en la Embajada de Colombia y que en el año 2016, siendo Jefe de la Policía Federal, recibió el nombramiento de presidente de la Comunidad de Policías de América, es decir algo así como un Super Policía, que ahora se pasó al mundo académico, que por cierto es de donde salió. 

En un inicio, la intención era saber su opinión, respecto a la desaparición de la Policía Federal y así lo hicimos, me contó que a su consideración, perfectamente podrían haber coexistido, tanto la Guardia Nacional, como la Policía Federal, haciendo esta última, las labores de investigación, inteligencia y análisis, que eran sus funciones, sin embargo el asunto ya está hecho y ahora es legal. 

Pues bien, para Castilla Craviotto, que hoy es académico de tiempo completo, la seguridad pública es multifactorial y no existe una receta mágica, además está el hecho de que en realidad, casi nadie quiere ser policía. 

El año pasado en México había, una fuerza total de 288 mil policías de nivel local y 42 mil 769 de nivel federal, es decir que había al rededor de 330 mil 769 policías, para una población estimada en casi 128 millones de mexicanos, a cada policía le tocó cuidar a casi 400 habitantes, ¡No hay manera!, los cuerpos policiacos en México, son raquíticos.

Según Manelich, que por cierto es yucateco, la seguridad comienza desde el hogar y lo que aprendes en casa, después están los lugares que frecuentas, las personas y el momento, ya que es probable que la situación salga de control, al estar en lugares inadecuados y con la gente equivocada, por último están los operativos policiales y lo que proyectan.

También es muy importante analizar a la sociedad, la participación ciudadana y la denuncia, porque siempre que algún acto delincuencial ocurre, se culpa directamente a los cuerpos policiacos, sin embargo la cultura de la denuncia en México, está en pañales. 

Los cuerpos policiales, dentro del gobierno de un país, son los que mayor desgaste sufren, no solo en México en el mundo entero, porque son el primer contacto, que tiene el ciudadano en cualquier incidente, también es importante que si la policía no infunde confianza, se debe revisar la causa y que se está haciendo, para contrarrestar ese problema. 

Los policías también son el pilar del orden público, tienen como función inhibir la delincuencia, no solo común, sino también la delincuencia organizada, el robo a carreteras y al ser México, el paso obligado a Estados Unidos, es imposible no resultar involucrados en el narcotráfico y también en la trata de personas, con todo esto encima, nuestros cuerpos policiales, resultan insuficientes considera Manelich Castilla Craviotto.     

La verdad que el boxito, me dió una cátedra del ideal de Seguridad Pública, del Programa de Justicia de la Fundación Telmex, que tiene como función a través de fianzas sociales, lograr la liberación de personas de escasos recursos, donde trabajó 6 años y me dejó en la mente que en México, nuestra Cuota de Sangre, son 13 homicidios, por cada 100 mil habitantes.
Haré algún día un libro que se llame Cuota de Sangre. 

Nos leemos mañana.

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