Regresa, con «El mecsicano», el teatro presencial a Xalapa

El teatro ha regresado a Xalapa. Y solo podía volver de la mano de nuestra compañía titular de teatro que, este viernes, estrenó su primera obra presencial desde que comenzó la pandemia y lo hizo de manera brillante. Adaptándose a la nueva normalidad, con estrictos protocolos de seguridad sanitaria, la explanada del mágico barrio de Xallitic fue el foro perfecto para la presentación de El mecsicano, escrita por Luis Enrique Gutierrez Ortiz Monasterio y dirigida por Yoruba Romero. 

Emocionados todos, ordenados y con la debidísima sana distancia, el público no tuvo problemas para llenar todas las plazas disponibles; quedando, incluso, algunos espectadores de pie. Con los enigmáticos lavaderos y el legendario puente como testigos, Ana María Aguilar, Roberto Enríquez, Yair Gamboa, Pablos Becerra e Iris Ladrón de Guevara trajeron para nosotros una obra llena de energía, movimiento y técnica actoral. El mecsicano es un montaje sumamente honesto, sin ninguna pretensión, que nos lleva de la mano en un viaje a cualquier pueblo de nuestro país. O a nuestra infancia: a aquéllos partidos de futbol en el llano, a nuestros viejos recuerdos de amigos de dos piernas o de cuatro patas, a ésas ausencias, a ésas desilusiones. Habla sobre la identidad, me dice Yoruba Romero al finalizar la puesta en escena, sobre el arraigo que uno tiene con su propia tierra. 

Tiene mucha razón. Me sentí muy nostálgico mientras presenciaba la obra y no pude evitar comentárselo. Justo así está planteado, me responde Romero, hay una nostalgia permanente por la infancia, por los lugares en los que alguna vez habitamos y por cómo todo cambia. Sobre todo es una obra sobre la amistad, continúa, sobre los valores que tiene estos niños —los personajes— sobre cómo a veces perdemos el piso y cómo a final de cuentas la amistad prevalece. 

La obra es, sin duda, una reflexión sobre el crecimiento. Es una invitación a preguntarnos quiénes somos y, sobre todo, cómo nos percibimos. Es, definitivamente, una excelente elección para el regreso del teatro presencial de la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana. Cómo extrañábamos venir al teatro, ¿cómo se sienten de volver a actuar frente a público?, le pregunto a Yoruba ya para despedirnos. ¡Felices!, responde emocionado, es un placer poder regresar a los escenarios. Somos una compañía de teatro, afirma, regresar a las tablas es lo que nos llena de vida y de alegría. 

Llenos de alegría, también, estamos todos los que amamos el teatro. No deje de asistir, amigo lector, a las funciones de El mecsicano; este fin de semana a las cuatro de la tarde en el bellísimo barrio de Xallitic. 

Historia y fotos: Daviel Reyes

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