Académicos de ITESO dan apoyo psicológico en contingencia por Covid-19

Redacción. Xalapa, Ver.- El trabajo, la familia y las relaciones con amigos abonan y restan al estrés con el que vivimos todos los días. El ritmo de vida hace que muchas veces no hagamos caso de los efectos que tiene el estrés en nosotros. Pero ¿qué pasa cuando esa cotidianeidad se rompe, por ejemplo, con una contingencia sanitaria a escala mundial que obliga a todas las personas a reducir sus actividades sociales y confinarse en casa?  

En esta temporada de confinamiento es normal sentir angustia, ansiedad, irritabilidad o tensión, lo que no es normal es no saber manejar estas emociones, señala Javier Escobedo Conde, SJ, académico del Departamento de Psicología, Educación y Salud (DPES) del ITESO.  

Es por ello que esta casa de estudios hace mancuerna con el Gobierno de Jalisco para colaborar con la iniciativa Quererte en Casa, la cual busca promover el autocuidado emocional y acompañar a los ciudadanos que lo requieran en posibles situaciones de crisis.

Una de las estrategias que forman parte de esta iniciativa es la intervención en crisis vía telefónica, en la que 31 académicos del ITESO y cuatro colaboradores externos apoyan a los jaliscienses que así lo necesiten. 

“La intervención en crisis busca ayudar a la contención para que la persona aprenda a manejar las emociones que hoy se acentúan con la contingencia”, comenta Escobedo. 

El número telefónico dispuesto para acceder al apoyo psicológico es el 075. El servicio de intervención de crisis estará disponible todos los días, desde las 06:00 hasta las 00:00 horas. 

En este proyecto participan profesores de tiempo fijo y asignatura de la Maestría en Psicoterapia y la Maestría en Desarrollo Humano, así como de la Licenciatura en Psicología del ITESO, todos ellos profesionales con experiencia en intervención de crisis.  

“Esta situación de incertidumbre es inédita y hace evidente las fracturas personales, familiares y sociales que ya se tenían”, comenta Martha Leticia Carretero Jiménez, coordinadora de la Maestría en Desarrollo Humano, quien añade que el estrés cotidiano se suma al que generan las nuevas dinámicas de confinamiento. 

¿Cuál es el proceso? 

Al marcar al 075, en un primer momento se atenderá la llamada y se escuchará la necesidad de la persona que se comunica. La llamada será derivada entonces con uno de los profesionales calificados. 

Javier Escobedo Conde, SJ, destaca que la llamada debe ser un espacio seguro para quien habla. “El protocolo consiste en la contención inicial de la crisis, con estrategias y destrezas específicas para estas situaciones como aceptación total de la persona y empatía”. 

Sin embargo “si el ejercicio de resolución no se logra en esta llamada única, se derivará a instituciones dispuestas para dar seguimiento a la persona con un abordaje mayor. Es una llamada, no es terapia por teléfono. Lo ideal sería que la persona no vuelva a presentar una crisis dado que en la intervención obtuvo herramientas suficientes para hacer el ‘autoabordaje’ personal”, comenta el académico. 

Eugenia Casillas Arista, coordinadora de la Maestría en Psicoterapia, señala que el confinamiento puede generar incertidumbre, miedo, ansiedad, enojo y cuadros de depresión. La situación puede ser incluso más complicada para quienes ya han experimentado la enfermedad o la pérdida de un ser querido debido a ésta, y para el personal sanitario. 

Es por ello que el servicio, aunque está disponible para la población en general, tendrá énfasis en atender a quienes trabajen en el sistema de salud. “Este sector está en un estrés constante, pues se enfrenta a la descalificación de las personas, además de que con su trabajo pone en riesgo a sus familias y su convivencia con ellas y eventualmente tomará decisiones entre quién vive y quién muere”, apunta. 

Un compromiso social 

Como toda disciplina, la psicología está en constante crecimiento y renovación. La emergencia sanitaria actual da oportunidad para que se genere nuevo conocimiento y, en ese sentido, “tanto las maestrías del ITESO como la psicología en general son tan pertinentes que tienen que estar presentes en los hogares y meterse hasta por el teléfono”. 

Eugenia Casillas señala que, si bien la prioridad es resolver y contener la crisis, al terminar la contingencia tocará a psicólogos y psicoterapeutas seguir aportando para acomodar los nuevos procesos.  

Los académicos coinciden en que este proyecto es prueba del compromiso social que tienen los psicoterapeutas y académicos del ITESO.

“Este es un espacio para aportar y ser solidario con el otro a pesar de que todos estamos en las mismas. El sentido de nuestra profesión es de servicio. Es ver cómo desde nuestra profesión le puedo ayudar al otro”, añade Casillas. 

“Este proyecto cumple con las premisas mayores del ITESO de ser gente compasiva y profesionales comprometidos, conscientes y competentes ante la realidad que nos asiste”, comenta Escobedo. 

La iniciativa contó con el apoyo de la Rectoría, así como del DPES y de la Oficina de Sistemas de Información del ITESO. También están involucrados el Instituto Jalisciense de Salud Mental, la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres y más de 40 dependencias.  

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